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Cinthya vidente · Aluche, Madrid Llama, también de noche 910 326 762

Vidente buena y económica: cuánto cuesta de verdad

Cinthya · · De madrugada

Un móvil apagado sobre la mesa baja junto a unas monedas y un monedero de piel gastado, de noche

Una vidente buena y económica no es la que cobra menos por minuto. Es la que te deja saber cuánto vas a pagar antes de empezar, y no te tiene al teléfono más de lo que necesitas.

Te lo cuento con números, porque es lo que menos se cuenta.

Lo caro casi nunca es el precio

Lo caro es no saberlo. Llamas de madrugada, empiezas a hablar, te sientes escuchada, y cuando cuelgas ha pasado una hora. Esa hora, a precio por minuto desde un móvil, puede ser mucho dinero.

En los platós de videncia de madrugada esto se sabe muy bien. Por eso se habla despacio, se dejan cosas en el aire y se dice «esto lo vemos en la siguiente». Cada minuto cuenta, y no para ti.

Las dos formas de pagar conmigo

Yo tengo dos, y las dos a la vista:

  • Precio cerrado, en el 910 326 762: 15 minutos, 9 €; media hora, 15 €; una hora, 25 €. Con IVA. Lo pagas antes de empezar, con tarjeta, Bizum, PayPal, Google Pay o Apple Pay, y no hay nada más después.
  • En tu factura, en el 806 208 008: 0,91 € el minuto desde un fijo y 1,27 € desde un móvil, con IVA. No das ningún dato: lo cobra tu compañía.

El precio es el mismo a las doce de la mañana que a las cuatro de la madrugada.

Las cuentas

Aquí está lo que casi nadie te dice. Con esos precios:

  • Un cuarto de hora desde el móvil por el 806 son 19,05 €. Con precio cerrado, 9 €.
  • Media hora desde el móvil por el 806, 38,10 €. Con precio cerrado, 15 €.
  • Una hora desde el móvil por el 806, 76,20 €. Con precio cerrado, 25 €.

Desde un fijo la diferencia es menor, pero existe: a partir de unos diez minutos, el precio cerrado sale más barato.

¿Para qué sirve entonces el 806? Para una pregunta corta, cinco o seis minutos, o para quien no quiere dar ningún dato de pago. Es honrado tenerlo. Lo que no es honrado es no decir cuánto sale.

→ Todas las tarifas, con la tabla

Qué cabe en quince minutos

Mucha gente me pregunta si quince minutos dan para algo. Dan, si no hay que empezar por contar la historia entera.

Ahí está, por cierto, una ventaja de la lectura sin preguntas que no tiene que ver con la videncia: es más barata. Cuando alguien necesita veinte minutos para explicarme lo que ha pasado, esos veinte minutos los paga. Conmigo no hace falta. Me dices tu nombre y tu fecha, y en el primer minuto ya te estoy diciendo lo que me llega.

En un cuarto de hora te da tiempo a oír lo primero, a que eche las cartas y a hacer una pregunta, o dos si son cortas. Media hora es para cuando hay algo grande, o dos personas de por medio. La hora casi nadie la necesita, y no te voy a animar a cogerla.

Si dudas, empieza por la de quince. Siempre puedes volver.

Lo que conviene evitar

En cualquier consulta, conmigo o con otra:

  • Que no te digan el precio antes de empezar. Si tienes que preguntarlo, mal; si te lo esquivan, cuelga.
  • Las segundas partes de pago. «Esto se arregla con un trabajo» o «para quitártelo hay que hacer una limpieza» es el cobro más caro de todos, porque no tiene fondo.
  • Las prisas. «Llámame ya, esta noche es decisiva.» Ninguna noche lo es.
  • Que te llamen ellos. Si una vidente te llama para ofrecerte otra consulta, está vendiendo.

Lo gratis, de verdad

Por WhatsApp, la primera lectura es gratis y no te pido ningún dato bancario. Me mandas tu nombre y tu fecha de nacimiento, y la pregunta solo si quieres. Te contesto con un audio en unas horas. Puedes pedir otra cada quince días.

Si quieres una lectura más larga por WhatsApp, la completa son 4,90 €, con siete cartas en vez de tres.

No te lo digo para ahorrarte la llamada. Te lo digo porque es la mejor manera de saber si te sirve lo que hago antes de gastar un euro.

→ La lectura gratis, paso a paso

¿Y lo bueno?

Lo económico se ve en una tabla. Lo bueno, no tanto.

Una vidente buena, para mí, es la que te dice lo que ve y también lo que no ve. La que no te da nombres, ni fechas, ni paraderos, porque eso no lo ve nadie. La que no te asusta. Y la que no tiene prisa por que vuelvas.

Yo trabajo sin preguntas: con tu nombre y tu fecha te digo lo primero que me llega, después echo la baraja española y, si traes pregunta, la contesto al final. Si lo que te digo no te sirve, lo vas a saber en la primera, que es gratis.

→ Vidente de verdad: siete señales para distinguirla

Una cosa más, de noche

Si llamas de madrugada porque estás mal de verdad, no gastes dinero en una vidente. Llama al 024, que es gratis y atiende siempre. Y si me llamas a mí y lo noto, te lo diré yo, y esa consulta no se cobra.

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