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Cinthya vidente · Aluche, Madrid Llama, también de noche 910 326 762

Vidente de verdad: siete señales para distinguirla

Una vidente seria te dice el precio antes de empezar, no te da nombres ni fechas y no te asusta. Si te promete lo que nadie puede ver, no es vidente: es un plató de madrugada con otro nombre.

Cinthya escuchando con la mirada baja en su salón, de noche, a la luz de la lámpara

El plató y el salón

Todos lo hemos visto a las tantas: fondo morado, una luna, un teléfono con cable y un rótulo que dice «llama ahora». Lo que se vende ahí es la prisa. Cuanto más tiempo te tienen al teléfono, más cobran, y para eso nada funciona mejor que el miedo.

Yo atiendo desde el salón de mi casa, en Aluche, con la lámpara encendida y el móvil en la mesa. No es más bonito que un plató. Es más tranquilo, y la madrugada se trata así: más despacio, no más deprisa.

Las siete señales

  1. Te dice el precio antes de empezar. Por minuto o cerrado, con el IVA, y sin sorpresas en la factura. Si tienes que preguntarlo dos veces, malo.
  2. No te da fechas. Te puede decir si algo va para pronto o para largo. Un día concreto se lo inventa quien te lo da.
  3. No te da nombres ni paraderos. Ni el de tu próximo amor ni dónde está tu ex esta noche. Eso no lo ve nadie.
  4. No te asusta. Ni malos de ojo, ni maldiciones, ni «esta noche es decisiva». El miedo es para que vuelvas a llamar, no para ayudarte.
  5. No te vende nada para quitarte algo. Sin amarres, sin limpiezas, sin velas que comprar. Una lectura es una lectura.
  6. Te dice también lo que no sabe. Cuando algo no se ve, lo dice. Cuando las cartas la corrigen, lo dice también.
  7. No te llama. Si quieres volver, vuelves tú. Una vidente que te persigue con mensajes está vendiendo, no leyendo.

Ninguna de las siete demuestra que alguien vea. Lo que hacen es quitarte de encima a quien seguro que no.

Cinco frases para colgar

Si oyes una de estas, da igual lo que haya acertado antes. Cuelga.

  • «Tienes un mal de ojo que yo te puedo quitar.»
  • «Llámame ya, esta noche es decisiva para tu destino.»
  • «Tu pareja está ahora mismo con otra persona.»
  • «Tu próximo amor se llamará…» (con un nombre).
  • «Para que funcione hay que hacer un trabajo, y tiene un coste aparte.»

Cómo lo hago yo

Te pido tu nombre y tu fecha. Te digo lo que me llega de cómo estás, echo las cartas y, si traes pregunta, la contesto al final. Te digo cuándo algo no lo veo. Y si la conversación se pone seria de verdad, si alguien está en peligro, dejo las cartas y le doy el 024. Esa consulta no se cobra.

No te voy a enseñar opiniones ni estrellas que no puedas comprobar. Lo que puedes comprobar es la lectura: la primera es gratis.

910 326 762

9 € · 15 min 15 € · 30 min 25 € · 60 min

Precio cerrado con IVA. Se paga antes de empezar, con tarjeta Visa o Mastercard, Bizum, PayPal, Google Pay o Apple Pay.

806 208 008

0,91 €/min desde fijo 1,27 €/min desde móvil

Con IVA, en tu factura. Solo para mayores de 18 años.

Preguntas

¿Cómo sé si una vidente es de verdad?

Fíjate en lo que no promete. Una vidente seria te dice el precio antes de empezar, no te da fechas ni nombres, no te asusta y no te vende nada para quitarte un mal. Si te lo promete todo, ya sabes algo de ella.

¿Una vidente buena tiene que ser cara?

No. Lo caro suele ser lo que no sabes cuánto vas a pagar. Conmigo el precio cerrado empieza en 9 € los 15 minutos, con IVA, y lo sabes antes de llamar. La primera por WhatsApp no cuesta nada.

¿Hay videntes que no engañan?

Las hay. Las reconoces porque te dicen también lo que no ven, y porque no tienen prisa por que vuelvas. Ninguna vidente honesta te garantiza nada: lo que te da es una lectura y la libertad de no creértela.

¿Dónde puedo leer opiniones de verdad?

Desconfía de las páginas llenas de estrellas y testimonios que no puedes comprobar. Aquí no los vas a ver. Lo que sí puedes hacer es probar gratis y juzgar tú.

¿Qué hago si una vidente me pide dinero para un trabajo?

Cuelga. Los amarres, las limpiezas y los trabajos son el negocio del miedo. Si ya has pagado y te siguen pidiendo, no es culpa tuya: habla con alguien de confianza y, si hace falta, con tu banco.

Para seguir leyendo

Juzga tú

Tu nombre y tu fecha. Lo demás, si quieres.